
FÚTBOL
El fútbol siempre ha significado mucho para mí desde que tengo consciencia. Empecé a jugarlo desde muy pequeño a la temprana edad de 4 años donde me apunté al Covibar F.C. de mi ciudad Rivas Vaciamadrid. Al poco tiempo tuve que dejarlo por problemas médicos. Sin embargo a los 6 años pude volver a entrenar y disfrutar de mi deporte favorito. Más tarde, en 2017 decidí cambiarme de equipo, fichando por el Rivas F.C.
Durante esa etapa de mi vida aprendí y disfrute muchísimo, mejorando mis habilidades fuitbolíticas legando a jugar en las mejores categorías del futbol base, consiguiendo varios torneos, ascensos y títulos de liga. En el Rivas F.C. he estado desde 2017 hasta 2024.
En verano de 2024, decidí cambiar de aires e ir a un club mejor, el Colegio Miramadrid de Paracuellos del Jarama donde sigo jugando aunque ahora, desde que entré en el IB me he visto obligado a reducir mis horas de entrenamiento y faltando a algunos partidos, no obstante eso no es nada malo ya que está todo hablado con el club.
Antes del IB (Septiembre de 2014 - Junio de 2025)
Estas son algunas imágenes donde se ilustra mi etapa futbolística antes de entrar al bachillerato internacional.
Durante el IB (Septiembre de 2025 - Marzo de 2027)
El fútbol ha sido una parte importante de mi vida desde hace años, pero esta experiencia CAS me ha permitido verlo desde una perspectiva diferente, no solo como un deporte, sino como un proceso de desarrollo personal continuo.
A lo largo de este tiempo, he podido notar cómo mi forma de afrontar los entrenamientos y los partidos ha ido cambiando. Antes, muchas veces jugaba de forma más automática, sin reflexionar demasiado sobre mi rendimiento, pero ahora soy más consciente de mis decisiones dentro del campo, de mis errores y de cómo puedo mejorar. Esto me ha ayudado a tener una actitud más crítica y a intentar superarme en cada entrenamiento.
Uno de los aspectos que más he desarrollado ha sido la constancia y el compromiso. Hay días en los que la motivación no es la misma, ya sea por cansancio, estudios u otros factores, pero aun así he seguido entrenando y cumpliendo con el equipo. Esto me ha enseñado la importancia de la responsabilidad, no solo conmigo mismo, sino también con mis compañeros.
El fútbol también me ha permitido trabajar mucho el aspecto mental. He tenido momentos en los que las cosas no salían como esperaba, ya sea por errores durante un partido o por no rendir al nivel que quería. Sin embargo, he aprendido a gestionar mejor estas situaciones, a no frustrarme tanto y a utilizarlas como una oportunidad para mejorar. Esto ha sido clave para mantener la confianza y seguir progresando.
Además, el trabajo en equipo ha sido fundamental. A diferencia de otros deportes más individuales, en el fútbol dependes constantemente de los demás, lo que me ha ayudado a mejorar mi comunicación, a confiar en mis compañeros y a entender mejor la importancia del esfuerzo colectivo.
Para finalizar, esta experiencia me ha servido para crecer tanto como jugador como persona. No solo he mejorado en aspectos técnicos y físicos, sino que también he desarrollado valores como la disciplina, la resiliencia y el compromiso. El fútbol, más allá del deporte en sí, se ha convertido en una herramienta para aprender a afrontar retos y seguir mejorando en distintos ámbitos de mi vida.